MICA: De la industria cultural a las industrias creativas

julio 27th, 2017 | por laopiniondiaria
MICA: De la industria cultural a las industrias creativas
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(Por: Fabiana Solano*, para La Opinión Diaria y Circus Escuchala los viernes en Circus 104.9/www.circusplay.net)

Si te la perdiste, te dejamos con lo que fue su 12da entrega, acá:

El MICA ya tiene fecha para 2017. Se llevará a cabo los días 6, 7 y 8 de octubre en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) de la Ciudad de Buenos Aires. Este año será organizado de forma mancomunada entre el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Producción y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e innovación productiva, y reunirá a seis sectores de las industrias creativas: artes escénicas, audiovisual, diseño, editorial, música, y videojuegos.

El MICA apunta a  emprendedores, empresarios, gestores y productores de las industrias creativas de todo el país, y conjuga una serie de actividades que permiten vincularlos  con nuevas oportunidades de venta y financiamiento. Para ello se pondrán en marcha cientos de rondas de negocios para emprendedores y productores culturales de los distintos sectores, con el objetivo de que logren generar vínculos para la comercialización y circulación de sus contenidos creativos.

Además se organizarán una serie de charlas y exhibiciones, así como instancias de formación y reflexión sobre la situación de las industrias creativas, con la colaboración de universidades e instituciones del exterior. Estos espacios de capacitación, workshops, conferencias, laboratorios e intercambios de ideas buscan nutrir de nuevas herramientas al sector creativo. Los laboratorios son otra de las atracciones centrales ya funcionarán como instancias de reflexión y creación colectiva, y permitirán vincular sectores culturales, tecnología y ciencia.

Otro de los objetivos centrales es la conformación de las Red MICA, un programa de fortalecimiento de mercados, ferias y festivales de todo el país, que busca visibilizar y potenciar un circuito de eventos culturales a través de redes de intercambio y trabajo asociativo. Para ello se hará primero un registro a nivel nacional de ferias, festivales y mercados culturales y luego se desarrollarán herramientas de visibilización.

Asimismo en la edición de octubre se realizará la inscripción y selección de los productores que conformarán la delegación argentina que participará del MICSUR Brasil 2018 en San Pablo. En representación de nuestro país viajaran 70 empresas de todos los sectores de las industrias creativas. Esto les permitirá ampliar su red de contactos y abrir nuevos mercados.

Las Inscripciones para MICA Y MICASUR pueden realizarse a través del sitio https://mica.cultura.gob.ar/

Industrias Culturales vs. Industrias Creativas

Hasta 2015 el MICA era el Mercado de Industrias Culturales de la Argentina, por lo cual conjugaba en sus actividades a los sectores de  las industrias cinematográfica, fonográfica, editorial (libros), de la prensa diaria, radiodifusiva y videojuegos. Este tipo de industrias se caracterizan por sumergirse en modos de producción donde se pone en juego el valor de lo simbólico en el marco de procesos creativos. Se trata de un sector sumamente heterogéneo dada la diversidad de sus ramas, que ocupa un rol clave del desarrollo contemporáneo.

Sin embargo lo que distingue a las Industrias Culturales del resto es el proceso creativo que demanda una fuerte inversión con miras al largo plazo teniendo en cuenta que  su demanda es aleatorio, no son de consumo excluyente y los bienes y servicios culturales son altamente perecederos.  Esto genera que se vea afectada con frecuencia por el entramado político económica de la sociedad. Justamente por ello es que las Industrias Culturales precisan de políticas públicas especificas y un Estado que disponga de marcos regulatorios favorables al sector.

A partir de 2016 con la llegada de Mauricio Macri al Gobierno Nacional se modificó el paradigma de las políticas culturales y se cambió el concepto a Industrias Creativas. Este término comenzó a utilizarse en el Reino Unido a fines del Siglo XX cuando Tony Blair percibió la potencia de las industrias culturales y las utilizó para enfrentarse a los conservadores. Poniendo el foco en un sentido más moderno y plenamente económica del sector transformaron el concepto de industria cultural en el de industria creativa.

Las “industrias creativas” implican un conjunto más amplio de actividades en las que el bien o servicio contiene un elemento creativo sustancial pero se sostiene en un potencial para la creación de riqueza y trabajo a través de la generación y explotación de la propiedad intelectual. Forman parte de las industrias creativas, la publicidad, arquitectura, mercados de arte y antigüedades, artesanías, diseño, diseño de modas, cine y video, videojuegos, música, artes performativas, editorial, servicios de software y computación, televisión y radio.

Este proceso se enmarca en un fuerte cambio de paradigma comunicacional que tuvo su inicio en en Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda, y luego se expandió hacia el resto del mundo. La nueva visión responde a los intereses de las empresas de software, informática, la publicidad y a los grandes conglomerados multimedios, entre otros, que se sostienen en el reforzamiento del copyright, es decir en la generación de recursos económicos a partir de la circulación de las obras culturales de comunicación.

Por otra parte, y sobre todo , esto ha provocado el afianzamiento de la lógica del marketing en el funcionamiento de las industrias culturales, lo que resulta en la homogeneización de los contenidos, una creciente aceleración de las rotaciones, y la sobrevaloración de aquellos con mayor éxito, en detrimento de productos que generalmente no se manejan bajo lógicas estrictamente económicas. Los elementos narrativos e identitarios del producto, así como la estética, ya no están definidos por los valores simbólicos locales sino en función de nichos del mercado.

Lo que sucede es que la producción cultural se manifiesta desde una clara orientación al mercado, y los artistas, que deben acercarse a estrategias de marketing y economía, son etiquetados  y pensamos desde el Estado como emprendedores, gestores y empresarios de sí mismos, en sintonía con la proliferación de las industrias creativas. Se habla entonces de un doble proceso: la “economización de la cultura”, que se observa en la instrumentalización de la cultura para fines económicos; y la “culturización de la economía” es decir la mercantilización de experiencias, estilos de vida  y  preferencias de los consumidores.

Desde el Gobierno Nacional, tal como Mauricio Macri había hecho en la Ciudad de Buenos Aires, se modificó el paradigma de una forma completamente arbitraria y acrítica. Los conceptos nunca son neutrales, ya que tienen una carga y una consecuencia económico-política. Con ello se perdieron múltiples programas y políticas que estaban dirigidas al fortalecimiento del sector cultural, y fueron reemplazados por grandes campañas de marketing político y alianzas con el sector privado, que pasa a beneficiarse del apoyo público que se les ha venido prestando a las industrias culturales.

*Fabiana SolanoProfesora de Sociología y Licenciada en Sociología de la UBA, Técnico Superior en Periodismo, Profesora de Ciencias Sociales e Inglés, fue redactora y fotógrafa de “Revista Cítrica” y de la revista “El Acople”, fue productora de ‘El Acople Radio’ y columnista de Diario Registrado y Pensado Para Televisión (PPT).

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